Quiero celebrar una fecha que debiera convertirse en referencia iberoamericana. Una fecha por la que hay que sacar pecho y celebrar. Los 20 años del ministerio de cultura en Colombia. Han pasado de tapadillo, casi nadie se ha enterado y es una efeméride para divulgar. Decía el otro día en “El Tiempo” Yolanda Reyes en artículo que por otra parte comparto de la A a la Z, que no era motivo de celebración un ministerio de cultura que alcanza los 20 años. En Iberoamérica sí lo es. En España cada vez que llega el PP al poder lo quita, y cuando llega el PSOE lo pone, pero no sabe muy bien para qué. Los países latinoamericanos con más tradición en institucionalidad cultural difícilmente presentan una estabilidad cultural tan sostenida y creíble como la colombiana. No conozco bien el caso de Portugal, y no encuentro muchas referencias en internet, pero me temo que tampoco ha sido tan estable y creíble como sí lo es en Colombia.

Un ministerio de cultura como el de Colombia ha sido y sigue siendo referencia para toda Iberoamérica. Construyó las formas modernas de mirar el binomio economía-cultura. Ayudó a implementar las cuentas satélites. Inspiró modificaciones de leyes como las de cinematografía o el libro. Aupó a la categoría internacional ferias y muestras culturales de todo tipo. Imbuyó de cooperación muchas de las reuniones internacionales en el espacio cultural iberoamericano. Puso en marcha programas de intercambio, de becas, de estudios comparados de gestión. En definitiva fue un pilar imprescindible para esto que hoy queremos construir como una realidad cultural compartida y que se desdibuja, tanto como la celebración de una fecha en la que no he leído a un solo país latino acompañando la efeméride.

El cansancio de una ministra con más de 7 años de ejercicio, el final de ciclo de un gobierno que tiene muchos frentes a los que prestar atención, o la implementación de unos acuerdos que no están resultando de fácil aplicación pueden ayudarnos a comprender que no se hablara de la proyección internacional que tiene el sector cultural colombiano en el ámbito iberoamericano. Lo entiendo. Pero no puedo dejar de señalar que me parece un olvido al que se le debe poner solución. Al que el resto de los países y organismos internacionales deben ponerle solución. Felicitar a Colombia por el apoyo que ha dado siempre y de forma desinteresada al crecimiento de una cultura compartida, cooperada, construida entre todos.

En estos 20 años hemos vivido todo tipo de cambios en la institucionalidad cultural iberoamericana. Algunos, aunque creo que pocos, para mejor. Se han creado varios ministerios nuevos, han desaparecido otros, pero siempre ha estado Colombia atenta y pendiente de lo que se podía hacer por no dejar caer este esfuerzo que tuvo mejores épocas  y que ahora pide a gritos revitalizar procesos y animar modificaciones que sirvan para poder crecer juntos.

Siempre he señalado desde estas líneas que el problema fundamental del sector cultural es que no hay sector. Como alguien apuntaba estos días los Nairo Quintana de la cultura no se sientan frente al presidente para pedirle que no rebaje el presupuesto y explicarle las razones para ello. Si no hay sector a nivel nacional, internacionalmente ni lo soñamos. Mucho hablar de la cultura iberoamericana, pero la realidad es que no existe casi nada que pueda ser así llamado. Celebrar los 20 años de un ministerio que en sus primeros pasos dedicó tanto esfuerzo a colaborar, cooperar y construir de forma conjunta es un hito. Como todos los hitos deben servir para recordar aquello que alguna vez nos motivó y nos impulsó a trabajar juntos.

Desde el más profundo y sincero convencimiento del papel jugado por Colombia en la construcción de nuevos modos de cooperación cultural, quiero felicitar estos 20 años. Pero sobre todo agradecerlos y animar a que su vocación internacional no desaparezca, como parece indicar la ausencia de “extranjeros” en los procesos de celebración.